Cuidando las colmenas en invierno

Cuidando las colmenas en invierno

(08/04/2014) ES IMPORTANTE EVITAR QUE LAS COLMENAS MUERAN DURANTE EL INVIERNO EN EL CAMPO. Todo factor que altere la capacidad de la abeja para acumular reservas corporales en otoño (falta de disponibilidad de proteína de calidad en cantidad o afecciones sanitarias), compromete la supervivencia de la colonia y el desarrollo primaveral. No se debe retrasar el tratamiento de varroa en el otoño, ya que el daño que provoca en las nuevas generaciones de abejas es irreversible.

La varroa reduce el nivel de proteína corporal que es la fuente de las defensas corporales de las abejas y la reserva de proteína para el desarrollo primaveral. Puede darse el caso de colmenas fuertemente pobladas, con reservas adecuadas, pero con un tratamiento tardío contra varroa en otoño, que presenten una alta tasa de mortalidad invernal. En la primavera, las colmenas sobrevivientes no tendrán varroa, pero el daño es irreparable.

Es importante evitar que las colmenas mueran durante el invierno en el campo

ES IMPORTANTE EVITAR QUE LAS COLMENAS MUERAN DURANTE EL INVIERNO EN EL CAMPO. Una colmena debilitada o muerta por loque americana, es pillada por las demás, diseminando la enfermedad. Si esto ocurre en invierno, en que las visitas a los apiarios son menos frecuentes, seguramente en la primavera siguiente veremos que las otras colmenas del apiario presentan signos de la enfermedad.

La enfermedad se caracteriza por los siguientes signos: El aspecto general del panal es de “cría salteada”. Las larvas muertas se disponen de manera estirada a lo largo de la celda, de color marrón y consistencia semifluida que se estira hasta 4 cm. (característico aspecto de chicle).

Los opérculos de las celdas que contienen lar

Los opérculos de las celdas que contienen larvas muertas están húmedos, oscuros, hundidos y con pequeñas perforaciones. La larva seca se transforma en una escama que se adhiere firmemente a la pared inferior de la celda, de color marrón oscuro, casi negra, muy difíciles de retirar. El olor nauseabundo es frecuente, sobretodo en ataques severos.

Reservas: Respecto a las reservas, solemos considerar especialmente los requerimientos de miel o azúcar de una cámara de cría, que se estima entre 8 y 10 kilos. En la mayoría de los casos no suele considerarse el requerimiento proteico. La proteína es provista por el polen de las plantas y se utiliza para completar el desarrollo corporal de las abejas adultas (músculos, glándulas, sistema inmune, etc.) o para las tareas en el nido de cría (alimento de larvas, producción de cera, etc.).

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