Apicultura Colombia La apicultura colombiana con ojos Argentinos por Ricardo Arturo

ojos Argentinos por Ricardo Arturo García en exclusivo para.com.ar La apicultura es en Colombia sin duda alguna una actividad de arraigo familiar, con pequeños micro emprendimientos (10 a 15 colmenas) que se han diseminado por todo el amplio territorio, adaptándose a las variables de tipo climático y topográfico, diversificando las producciones de acuerdo a las posibilidades que cada región ofrece. Así en la meseta Cundi-Boyacense, donde se encuentra la ciudad de Bogotá, el centro de producción se sienta sobre las bases poleníficas, logrando parámetros de producción que sin duda superan al resto de las regiones con las que compite a nivel global, llegando a recolectar hasta 1 kilo y más de polen por semana, durante los 365 días del año.
En las zonas cálidas de la costa, las
Producciones se han fundamentado en la extracción de miel, con un grado de producción de unos 25 kilos, en las zonas que sacan dos cosechas, pero el potencial con trabajo de manejo y buena genética, se podría llevar a más de 100 kilos anuales. En la región Cafetera, se produce la unión de las producciones de polen y miel, llegando a los 20 kilos año.
En la región Amazónica, no hay un gran desarrollo de la apicultura por el entorno salvaje y por los problemas de la guerrilla, que hacen muy difícil el acceso.
Si bien las producciones han satisfecho a los
Apicultores hasta el momento, el desarrollo de nuevas técnicas de producción a nivel global quedando relegados tanto en cantidad como en la calidad de los productos obtenidos.
Siendo la producción estimada (por falta de estadísticas oficiales sobre el tema) de Colombia en miel en el año 2004, de unas dos mil toneladas, si las confrontamos a las ciento cuarenta mil que produjo China, o las ciento veinte mil de Argentina, en el mismo período, vemos que lamentablemente Colombia se encuentra relegada en el mapa apícola, si a esto le sumamos que los países lideres en producción, se encuentran regidos por estaciones climáticas, lo que acota el tiempo de sus producciones, y que Colombia se encuentra privilegiada en ese aspecto, es decir sus períodos de producción son más largos, esto resta aun más su posición estratégica frente a los volúmenes de producción.
Si bien los volúmenes de polen obtenidos por colmena, son superiores a los estándares que marcan los registros globales, estos se obtienen mediante la aplicación de técnicas artesanales, y son causa de la enorme biodiversidad del medio, y no de la aplicación de manejos avanzados, los que de aplicarlos sin lugar a dudas, redundarían en un aumento sustancial de las producciones, que podrían llegar a duplicarse sin más trámite que este. De lo expuesto hasta acá, se destaca que la actividad apícola en Colombia, se encuentra todavía en un estado artesanal, distando en mucho de lo que es en los países que encabezan la tabla productiva.
El estado actual del conocimiento del
Problema, nos coloca evidentemente frente a una realidad innegable de comenzar a realizar la transición de una actividad artesanal, a una empresarial, para pasar a dejar a los apicultores de cara a lo que sería una producción de mayor envergadura, y con el desarrollo tecnológico y aplicación de nuevas técnicas de producción, con más la incorporación de las buenas prácticas de manejo sobre los productos terminados y en vía de producción, se obtenga una calidad final comparable a la de los países líderes en la materia, y una producción que permita satisfacer la creciente demanda del mercado internacional, que les permita a los apicultores Colombianos posesionarse en el mapa apícola mundial, y sin lugar a dudas en un estrato preferencial, y comenzar a desarrollar estrategias de mercadeo y comercialización que les permitan desarrollar el cambio del comercio interno, que se está saturando, por el internacional.

